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Límites en la infancia
Como sabemos, nadie puede negar la importancia del afecto en la crianza para lograr un desarrollo psicológico adecuado en tu hijo, pero esto debe ser acompañado de la posibilidad de poner límites. Ahora bien... ¿qué significa limitar?
Limitar significa ordenar, marcar espcacios y tiempos, diferenciar el mundo infantil y el adulto. Esto le permite al niño ubicarse en el mundo familiar y extrafamiliar, encontrar su lugar de niño y, asi, adecuar su conducta. En resumen, socializarse.
Los limites deben ser:
1.- Adecuados a la edad de tu niño
Cuando no se han puesto límites adecuados en la familia, suelen aparecer dificultades en la adaptación al jardín.
6 a 10 años: En esta etapa los chicos son mas razonables y pueden entender el por qué de los hechos. Gracias a la escolaridad se organizan las rutinas diarias y sus conductas sociales. Por eso es importante que la escuela y los padres mantengan una coherencia en los discursos acerca de lo que está permitido y de lo que no.
Pubertad: Es una etapa donde se presentan cambios significativos de conducta. En general se establecen discusiones en relación con la vestimenta, el orden, los horarios y salidas, libertades y permisos
2.- Pensados y consensuados por ambos padres
Es importante y necesario que piensen juntos qué conviene limitar y qué permitir a tu hijo y que exista consenso entre ambos para evitar confusión y dudas respecto del límite establecido.
3.- Coherentes
Lo que se dice debe coincidir con lo que se hace. El aprendizaje de canductas se realiza fundamentalmente por imitación e identificación con los adultos.
4.- Firmes
La actitud firme del adulto es percibida por el niño y favorece la aceptación del límite
Situaciones que requieren límites firmes
* Conductas vinculadas al cuidado de la salud y de la higiene (control médico, odontológico, vacunas, baño)
* Prohibir situaciones de riesgo para la vida.
* Marcar el lugar donde tu hijo duerme y el horario para el descanso.
* Establecer qué lugares y objetos puede compartir el niño con los adultos y cuáles no.
* Establecer rutinas para la actividad escolar.
* Marcar normas de conducta en relación con los otros
RECOMENDACIONES
Es importante que ambos padres tengan una actitud positiva frente al niño, explicando por qué se espera determinada conducta, dialogando con él.
Si el vinculo con el niño es bueno, se genera un terreno facilitador para la aceptación de las normas.
No se debe, bajo ningún concepto, agredir fisica ni verbalmente a los chicos. La aplicación de severos castigos genera en ellos un aumento de la agresividad y apatía o pasividad y les resulta fuertemente perturbador.
Valoricemos sus logros, asi estimulamos mucho más sus conductas positivas, creando un ambiente tranquilo y afectuoso hacia nuestros hijos.