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Bronquiolitis
No solo la caída de las hojas de los arboles nos indica que el otoño ha llegado. El aumento de las consultas a la guardia, las consultas telefónicas al pediatra y las salas de internación pobladas de chicos con problemas respiratorios; también nos indica que el otoño llegó, y con él una de las enfermedades más comunes de esta época del año: La Bronquiolitis.
Seguramente te estarás preguntando ¿qué es la bronquiolitis?
Esta palabra quiere decir inflamación de los bronquiolos, estos son los que forman la parte más pequeña del árbol respiratorio. Imaginalos como la rama más delgada de un árbol, que llega hasta los alveolos (pequeños globos de aire), donde se produce el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
Si los bronquiolos están inflamados, se producirá más moco que provocará una obstrucción al pasaje del aire; con la consiguiente dificultad para respirar.
Esta enfermedad es más frecuente en niños menores de 1 año de edad, especialmente, entre los 2 y 3 meses. Lo que puede empezar como un resfrío común con tos y fiebre, puede llegar a ser el comienzo de una bronquiolitis.
Síntomas:
Tenés que prestar atención a los siguientes signos: Respira más rápido que lo habitual, hunde las costillas, abre las alas de la nariz, se agita al tomar
el pecho o la mamadera, no descansa bien y está más irritable (llora más de lo habitual).
Ante la presencia de estos síntomas, tenés que acudir a una guardia cercana. Allí el pediatra va a evaluar y determinar la gravedad del cuadro que tiene tu bebé. La mayoría de los niños padecen esta enfermedad de una manera leve, que se resuelve con cuidados mínimos durante un lapso de 7 a 10 días.
Otros, en cambio, tienen mayor dificultad para respirar y pueden, en algunos casos requerir internación en sala de cuidados intensivos.
Causa:
La causa de la bronquiolitis es infecciosa. La producen distintos virus. El más común es el virus Sincicial Respiratorio, pero el Adenovirus, Influenza y Parainfluenza, también pueden causarla.
Tratamiento:
En la mayoría de los casos, con algunos cuidados generales, el niño podrá superar la enfermedad. Estos cuidados incluyen mantener al bebé en un
ambiente tranquilo, libre de humo y adecuar la alimentación para que se encuentre bien hidratado. Se recomienda que el bebé duerma boca arriba, con la cabecera de la cuna elevada y sin almohada, para que no se flexione el cuello sobre el tórax, de esta manera lograrás eliminar al máximo la posibilidad de obstrucción respiratoria. Si el bebé tuviese más dificultad para respirar, su pediatra hará las indicaciones que crea convenientes (nebulizaciones, kinesioterapia, etc)
Los antibióticos no son necesarios para tratar la bronquiolitis, ya que la causa es viral. A veces, su pediatra podrá indicarlos, en caso de producirse una sobreinfección bacteriana. Generalmente se utilizan broncodilatadores, como el salbutamol, y si estos no son suficientes se agregaran antinflamatorios como corticoides. Lo importante es reconocer rapidamente los sintomas descriptos y consultar a la brevedad.